Acabado y Protección para la Madera










      

El paso del tiempo y los elementos provocan el envejecimiento y el deterioro de la madera. La disminución de sus propiedades naturales merma su belleza y provoca diferentes problemas sanitarios.

Como material orgánico polivalente que es, la madera presenta una estructura porosa, constituida por celulosa y lignina y con presencia de agua y otras sustancias químicas, que dificultan su acabado y protección.

Los productos de alta tecnología CEDRIA están diseñados para satisfacer las necesidades de acabado y protección que presenta cada tipo y especie de madera.

Para que el aplicador obtenga el máximo rendimiento del producto CEDRIA y la madera sus mayores beneficios, le sugerimos una lectura atenta de la siguiente información.

CEDRIA devuelve la vida a la madera.

Propiedades de la madera

Antes de cualquier tratamiento o aplicación es necesario conocer aquellas propiedades de la madera que afectan directamente al acabado, como son su contenido de humedad, contractibilidad, porosidad, color y presencia de extractos y exudados. Estos valores son distintos en interiores que en exteriores, siendo en éstos últimos más perjudiciales para el acabado.

Humedad de la madera

El contenido de humedad es independiente de la especie de la madera, mientras que el resto de propiedades son características para cada una de ellas. La propiedad común en todas las especies de madera es su contenido más o menos alto de humedad. Se mide por la relación entre el peso del agua y el de la madera que la contiene. Este contenido se expresa en tanto por ciento (%) de agua, y se llama grado de humedad. En acabados de madera al exterior, este grado no debe superar el 18-20%, y en maderas al interior el 12-14% (maderas secas). Niveles más altos en maderas húmedas o semihúmedas pueden dificultar seriamente la adherencia del acabado.

Factores de deterioro

La principal razón del envejecimiento de la madera son los rayos solares, más concretamente los efectos de los rayos ultravioleta. Hay que contemplar también la acción de la humedad y la aparición de hongos y azulados. Estos tres factores variarán su incidencia sobre la madera en función de su intensidad y del tipo de exposición a la que esté sometida la madera. Lógicamente, para altas intensidades de exposición se deberá intensificar también la protección aumentando la frecuencia del mantenimiento.

Tipos de madera

La naturaleza vegetal de la madera proporciona una gran variedad de peculiaridades que se diferencian por la especie y por las circunstancias en que se ha desarrollado la vida del árbol. Comercialmente, la gran variedad de especies de la madera se ha dividido en tres grupos de características generales más o menos afines: coníferas, frondosas y tropicales.

Coníferas

Entre las coníferas, resinosas o maderas blandas, se encuentran los Pinos, Abetos, Cedros, etc. Se trata de maderas de estructura porosa simplificada, anillos anuales marcados y de un color pálido regularmente uniforme. En general son impregnables y ricas en resinas, aceites esenciales, Taninos, etc., elementos y factores que pueden contaminar la superficie y perjudicar la adherencia de los recubrimientos, obligando a limpiarla con disolventes adecuados para eliminar los extractos y exudados.

Son maderas sensibles a los ataques bióticos que presentan a veces problemas de extractos (Taninos) y exudados (resinas).

Frondosas

En las frondosas o latifolias, llamadas también maderas duras, se agrupan especies como el Roble, Haya, Fresno, Nogal, etc. Son de estructura leñosa, más compleja que la de las coníferas. Por lo general, son maderas poco porosas, difícilmente impregnables. Contienen extractos principalmente glúcidos, siendo algunas especies como el Roble y el Castaño muy ricas en Taninos. Estos Taninos pueden generar manchas grises o negras en el acabado si no se bloquean empleando fondos antitaninos. En general, estas maderas van de un variado colorido pálido a un marrón oscuro.

Tropicales

Las maderas tropicales forman un grupo característico. Tienen una estructura interna de los tejidos semejante a la de las frondosas y son poco porosas además de difíciles de impregnar. En este grupo hay una gran variedad de especies, de tres orígenes distintos: África, Sudamérica, y sur de Asia. Las principales maderas procedentes de África son: Iroko, Bolondo, Dussié, etc.; las de Sudamérica: Ipe, Palisandro, Balsa, etc.; las de Asia: Teka, principalmente.

Se trata de maderas muy resistentes, poco impregnables y ricas en extractos, exudados y Taninos, que pueden generar problemas.

Aplicación por especie

Cuadro de procesos de aplicación según tipos de madera

Interiores y exteriores

Las técnicas de aplicación son algo distintas en interiores que en exteriores. Los productos y la maquinaria de aplicación para acabados interiores son ampliamente conocidos y, debido a unas condiciones ambientales que no estropean el acabado, apenas existen problemas de durabilidad. En cambio, en exteriores la agresividad del medio, con radiaciones solares, humedades y poluciones, deteriora rápidamente los recubrimientos.

Es en exteriores cuando el objetivo de alargar todo lo posible el tiempo de duración del acabado, así como el de sus periodos de mantenimiento, requiere el empleo de técnicas de aplicación y de productos de larga duración que resistan las inclemencias atmosféricas y protejan preventivamente a la madera de agentes biológicos xilófagos (hongos y carcomas).

Como resumen de las operaciones a realizar, en las secciones siguientes encontrará las normas generales para los procesos de acabado y mantenimiento con empleo de lasures.

Lasures al agua

Los lasures al agua para la madera son protectores decorativos con colores transparentes, que contienen materias activas contra xilófagos. Son acabados “a poro abierto” que regulan la humedad de la madera al dejar salir el vapor de agua de su interior e impedir la entrada de agua líquida del exterior. Los lasures tienen como objetivo resaltar la belleza natural de la madera, prolongando a la vez su vida y la de los acabados, e introducen el sentido de costos efectivos en los ciclos de mantenimiento, puesto que ofrecen al aplicador un mayor rendimiento en todos los sentidos y una experiencia de aplicación más agradable. Finalmente, su base acuosa libre de contaminantes es absolutamente respetuosa con el medioambiente y las personas.

Técnicas de aplicación

Los productos más duraderos y económicos para el acabado de las maderas en exteriores son los lasures al agua con dispersiones de resinas acrílicas, reforzadas con filtros solares, ceras hidrofugantes y biocidas adecuados. Estos lasures se aplican a pincel, rodillo, pistola o baño, a dosis de unos 200 g/m2.

La aplicación a pistola requiere boquillas pequeñas y presiones altas, para romper bien el producto en aerosoles o nieblas muy finas, obteniéndose los mejores resultados con equipos mixtos tipo Air-mix o Air-coat con boquillas de 0,2-0,3 mm., y presiones superiores a 150 BAR para el líquido, y 2-4 BAR para el aire. Se emplean tiempos de 30 a 60 segundos para aplicar las dosis necesarias. Eventualmente y procurando obtener siempre aerosoles polivalentes, homogéneos y sin riesgos, también se pueden emplear equipos tipo Air-less y las más sencillas pistolas aerográficas, recomendando hacer pruebas previas y tener siempre en cuenta la temperatura ambiente y la humedad del aire.

Consejos prácticos

Cuando la aplicación esté destinada a MADERAS NUEVAS es necesario atender a que su grado de humedad no supere el 18%. Cuando las maderas estén muy expuestas al sol y al agua la aplicación de un lasur incoloro no es suficiente y deberemos aplicar un lasur pigmentado en dosis de 200-250g/m2. Sólo así conseguiremos un efecto protector adecuado. Para obtener mayor protección solar podemos aplicar como acabado una mano de CEDRIA SOL-LASUR o CEDRIA BARNI-SOL. Con estos simples consejos obtendremos los mejores resultados y el mayor poder de protector y embellecedor de la madera.

Si la madera a tratar es una MADERA TROPICAL, hay que tener en cuenta su composición y estructura. Es una madera más difícil de impregnar y es muy rica en extractos, exudados, Taninos y otros compuestos. Por todo ello, será necesario aplicar como base una imprimación de color como CEDRIA FON-TIN. Con esta mano, que se complementará con otras dos de acabado de “alto contenido en sólidos”, se potenciará la adherencia al soporte.

Decálogo del aplicador

1.- El contenido de humedad de la madera no debe superar el 18%.
2.- Antes del proceso lijaremos la madera en el sentido de la fibra y, a ser posible, sin utilizar para ello la lana de acero.
3.- Removeremos el producto antes del uso.
4.- Si tenemos que diluir un producto listo para uso utilizaremos preferentemente agua destilada.
5.- Con temperaturas inferiores a 8 ºC no aplicaremos el producto.
6.- Tampoco aplicaremos el producto sobre soportes recalentados por el sol.
7.- Cuando la exposición es severa y con el objetivo de conseguir la máxima eficacia protectora del producto, evitaremos los lijados entre capas.
8.- Limpiaremos lo útiles con agua inmediatamente después del uso.
9.- Cerraremos correctamente el bote para conservar el producto en condiciones de uso.
10.- Mantendremos los productos fuera del alcance de los niños.